Copa Sudamericana

Qué grande Santa Fe ¿Qué pasa con Millonarios?





Lo que hace el equipo cardenal es inspirador, pues está recibiendo la recompensa de tanto  sufrimiento, de dolorosas derrotas, de 37 años sin ser campeones. Pasaron de ser el hazmerreír a ser uno de los mejores equipos de Colombia; la historia recordará a este Santa Fe como uno de los mejores, si no el mejor, de todos los tiempos. Estamos viviendo la era más gloriosa de Independiente Santa Fe.

Y no me quiero referir solo a la consecución de la Copa Sudamericana, un logro nada menor, sino a lo que han logrado en los últimos años, todo un festival de títulos que cualquier equipo envidiaría. Es bonita la forma en la que Santa Fe ha logrado todo esto, porque lo ha hecho de la manera como mejor se vive el fútbol: sufriendo. Un título sufrido es más placentero que cualquier cosa, es como sentir una satisfacción después de una aguerrida lucha, después de innumerables sacrificios; son victorias que tienen más valor; y sufrimiento es el sinónimo de Santa Fe.

Como hincha de Millonarios he sido testigo de todo por lo que ha pasado Santa Fe, de los torneos en los que parecía que iba ser campeón y lo eliminaban ad portas de una final. Recuerdo cuando ganaron la Copa Colombia: fue igual al título que ganaron ayer, por penales, luego de un durísimo partido ante un Deportivo Pasto tan aguerrido como Huracán. Me acuerdo que siempre figuraban entre los primeros puestos de la Liga y fallaban en los cuadrangulares. Recuerdo mucho el gol de Wilder Medina que los sacó de la final del 2010; también la derrota frente al Once Caldas cuando se iba jugar la supuesta “final capitalina”, en el 2011. Todas decepciones muy dolorosas, hasta que al fin llegó la recompensa, el título del 2012 con Wilson Gutiérrez.

Fue aquel título una poesía a la perseverancia, una recompensa después de tantas fallas, de tantas desilusiones. Y después fueron más alegrías pero igual de sufridas: la Superliga contra Millonarios en el 2013 y una gran Copa Libertadores; el título en el 2014, cuya imagen más memorable para mí es el gol que Seijas le metió a Nacional en el Atanasio (debo confesar que lo celebré), y ahora la cereza que adorna el pastel: la Copa Sudamericana, la primera para Colombia y  primer título internacional santafereño. Deben los hinchas de Santa Fe sentirse muy orgullosos porque todo lo que han conseguido no es nada fácil.

¿Pero qué pasa con mi equipo, con Millonarios? ¿Acaso se va a quedar rezagado mientras su rival triunfa? Lo de Millonarios para mí ha sido una historia parecida a la de Santa Fe porque también ha estado plagada de sufrimiento y derrotas; así como dicen los famosos dichos de los hermanitos bogotanos: ‘si no es sufrido no es de Santa Fe’, y ‘si no es sufrido no es de Millos’.

Pasaron 24 años hasta que Millonarios salió campeón, y así como Santa Fe, fue el hazmerreír por mucho tiempo, tanto así que estuvo a punto de llegar a la B; también, así como Santa Fe ganó la Copa Colombia en el 2009 luego de mucho tiempo, Millonarios la ganó en el 2011 contra el Boyacá Chicó; y sí, los hinchas también lo celebramos a rabiar. También sufrimos decepcionantes derrotas, como contra la Equidad, en la semifinal del 2011-I o la inolvidable pesadilla del 3-3 contra el Junior en la semifinal del 2011-II.
Todo fue muy triste hasta el título en el 2012 con Hernán Torres, una coincidencia que quiso el destino, que los dos equipos bogotanos volvieran al triunfo justo el mismo año. También jugamos la Copa Sudamericana y llegamos a semifinal, quedando eliminados luego de un agónico 1-1 en el Campín.
Luego del fatídico proceso de extinción de dominio que casi hace desaparecer a Millonarios, en el 2010 llegó la capitalización y se salvó el equipo; llegaron Roberto Arango, Eduardo Silva y Felipe Gaitán. Parecía que empezaba una época dorada en el club, así como la de Santa Fe; empezaban las buenas campañas: una Copa Colombia, un título y una semifinal de Sudamericana dan cuenta de ello. Pero hubo un punto en el que todo se desmoronó, y Millonarios, que venía peleándose los primeros lugares de la tabla de todos los campeonatos desde el 2011, volvió a ser un ‘equipo de mitad de tabla’. ¿Qué pasó? La avaricia de los socios mayoritarios que dejaron de invertirle al equipo; los líos de los accionistas con Interbolsa, y muchos temas de los que no entraré a hablar.

Lo cierto es que lo que ha diferenciado a Santa Fe de Millonarios es la administración: una está obsesionada con los títulos y la otra lo ha estado con el dinero. Los resultados saltan a la vista. Ahora Millonarios es un equipo con poco dinero, cuyos hinchas ruegan por buenos refuerzos mientras Santa Fe va a jugar varios torneos internacionales, bien merecidos, el año entrante.

Como hincha de Millos felicito a Santa Fe, porque he sido testigo de todo por lo que han pasado. Disfruten, porque los buenos momentos no duran para siempre, y todo en la vida tiene su final. Para los hinchas de Millonarios, lo mismo: sigamos teniendo paciencia, ya llegará nuestro momento, sigamos siendo fieles a nuestro equipo como siempre lo hemos sido, sigamos ahí, que pronto llegarán las victorias.

Escrito por @Luchin0777

Columnista @TodoDeportesCol



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